lunes, 1 de marzo de 2010

ETICA Y REINO ANIMAL

I.- El enunciado no pretende ser ni irónico ni "burleta" No es, ni quiere ser, una extravagancia. Es, eso sí, una pequeña reflexión apasionada en defensa de la Vida, de toda la Vida que existe en nuestro hogar: la Tierra. En especial la vida de nuestros hermanos del Reino Animal.

II.- Podemos hablar de Ética en el Reino Animal. ¿Qué entendemos, o debemos entender, por Etica?. Si entendemos por Ética el "conjunto de normas morales que regulan las actividades humanas"( códigos de conducta ), ¿podemos/debemos excluir al Reino Animal de ser sujeto ético?
El hecho de que el Animal-Hombre hace miles de años iniciara un camino original, diferente y extraño, que le capacitó para imaginar y modificar el futuro, ¿le autoriza para sentirse como único ser "legislador y hacedor de normas" que regulan no solo su propia vida sino la de los otros seres vivos, erigiéndose en juez y parte?
El hombre arcaico, "antes de la hegemonía de la razón, vivía en unión mística con todas las realidades”, con un sentimiento de parentesco universal y mostraba respeto y veneración hacia todos los seres vivos....
Esta relación suponía, fundamentalmente, una actitud positiva que se traducía en el CUIDADO de todo lo que constituía naturaleza y vida.
Y esta ”actitud cuidadosa y amorosa que estaba llamada a ser la esencia del Ser-Humano-Racional”, fue devaluándose. Y aparecieron diversidad de formas interpretativas de lo que debía ser moral y ético. Y aplicando el precepto bíblico: “sed fecundos y multiplicaos y henchid la Tierra y sometedla", la sometieron. Y la siguen sometiendo.
Algunos Hombres y Mujeres, abnegados y comprometidos, a lo largo de la Historia, han luchado, y siguen luchando (con escaso éxito), para que aquella relación mística con la Gran Madre Tierra, suponga la aceptación de unos mínimos Éticos y globales (Confucio, Lao-Tse, Jesús, Gandhi, M. Luther King, Teresa de Calcuta, Hans Küng, Vicente Ferrer, Leonardo Boff ... y un largo etc.).

III.- Es cierto que el Reino Animal viene programado de fábrica. O al menos eso creemos. Ese "manual de instrucciones", que llamamos instinto, es rígido y con escasas posibilidades de modificación. En consecuencia, pensamos, que no precisan discernimiento; y al ser incapaces de imaginar su futuro, porque su "manual" no lo contempla, entendemos que no están dotados de razón, de “logos”; y les llamamos "irracionales". Es decir: inferiores.
Pero estos seres, máquinas perfectas, como los humanos, se rigen por unos códigos de conducta que podríamos considerarlos “morales” en el sentido que sus acciones vitales y relacionales son conformes a “sus” buenas costumbres. Por tanto Eticas.
Y estas normas de conducta son universales, es decir: aceptables y convenientes para su universo, para su grupo.
Es cierto que pueden surgir contenciosos dentro de los diferentes grupos en su lucha por el poder que en nada difieren de los que se dan en el género humano. En cualquier caso, estas luchas, son menos perversas que entre los humanos. Es un mundo, el del Reino Animal, donde no existen represaliados.

IV.- ¿Por qué considero el Elefante como paradigma del Reino Animal?

Dentro de este vastísimo mundo, cualquier ser podría tenerse por modelo. Todos, en mayor o menor grado, se rigen por parámetros casi idénticos. Sus códigos cumplen los requisitos necesarios para que el grupo al que cado uno pertenece, y cado uno de los individuos que lo integran, puedan desarrollarse en plenitud.
Pero, a mi juicio, el Elefante reúne unas características especiales.
Es el mayor y más poderoso de los seres vivos terrestres. A pesar de su fortaleza, es pacífico, cuidadoso, solidario con el grupo. Es sensible como individuo; vive en grupos pequeños o más grandes en función del medio (economía de subsistencia) y permite que el grupo esté dirigido por una hembra.
Es pacífico y podría dominar al resto de los Animales de su entorno. Y, sin embargo, permite que cada especie, de las que conviven en su habitat, pueda vivir con sosiego.
Vive y deja vivir. Y solo cuando se considera amenazado, especialmente cuando sus crías corren peligro, se rebela, se enfurece y adopta actitudes violentas.
Individualmente es un ser sensible, capaz de emocionarse por la muerte natural o violenta de un miembro del grupo. Y vuelve a visitar a sus “muertos” y los recuerda y los llora…
Sabe morir con dignidad. Y así se separa del grupo y, en soledad, afronta el momento culminante de su vida. Y el grupo es dirigido, siempre, por la Hembra dominante.
¿Es importante este hecho? A mi juicio, muy importante. Decía Leonardo Boff que a la humanidad le falta “femineidad”, esa cualidad sensible a todo lo bello, que las mujeres poseen en mayor grado que los hombres. En el Reino-Humano supondría comprensión, diálogo, saber escuchar, pactar. En definitiva dar prevalencia al Amor, entendido, como dice J. A. Marina, “como acción creadora de lo bueno”.
Estoy convencido que esa “femineidad”, en el sentido expresado, se da, de forma natural, en el Grupo-Elefante.

V.- Y a estos magníficos Seres, como a casi todos los que forman parte del Reino Animal, se les persigue, se les “asesina” por intereses económicos, poniendo en peligro su existencia como especie.
Nuestro Planeta, visto desde el espacio exterior “ aparece en su espléndida y frágil unidad”. No hay diferencia entre Naturaleza y Vida. Es un todo armónico, bello y pacífico. Y todos los Seres vivos, sin exclusión, forman parte de esa armonía cósmica que debemos cuidar y amar.

VI.- “ Condueix-me cap al millor jo. Ajuda’m a convertir-me en una persona en qui confiïn els essers vius: les Persones, els Animals i les Plantes, així com l’Aire, l’Aigua, la Terra i la Llum que contenen. Fes que continui respectant els secrets i la peculiaritat de la diversitat de la Vida, tant en la unicitat com en la varietat.... ( Yehudi Menuhin. ).

Pues eso.


H.R.1º B

No hay comentarios:

Publicar un comentario