Hasta los años cincuenta fueron muchos los niños robados en las
cárceles franquistas, en los hogares de los maquis, o a las mujeres implicadas
con cargos importantes en la República, cómo método de represión política. A
partir de entonces, y durante cuarenta años más, los robaban en clínicas de
toda España, la mayoría de ellas ligadas a la Iglesia. Monjas, curas y médicos
jugaron a decidir quién tenía derecho a tener un hijo, dónde, cómo, y por
cuánto.
Cuando se acercaba la fecha del
parto, Sor María Gómez Balbuena, la monja imputada, trataba de convencer a las
jóvenes madres para que dejasen a sus bebes en adopción. Si no conseguía su
objetivo, las mujeres eran dormidas durante el parto: cuando despertaban eran
informadas de que el niño había muerto y que el hospital se encargaba de
enterrarlo. Mientras tanto, el bebé había sido entregado a una familia con
ideales cercanos a la nueva ideología, previo pago de importantes cantidades.
Las ciudades más afectadas por los graves hechos fueron Madrid, Málaga, Barcelona,
Cádiz, Vitoria y Valencia.
Ha habido manifestaciones
simultáneas en varias ciudades españolas solicitando esclarecer los hechos, así
como también recogida de firmas; los grupos de afectados siguen investigando y
preparan más denuncias en todo el territorio nacional. Es una vergüenza lo que
está ocurriendo.
Las familias de los bebés
desaparecidos durante el franquismo quieren Justicia. ¡Que se aclaren y se
conozcan los hechos! La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha pedido al
Ministerio de Justicia la creación de una oficina para los afectados de tales
sucesos.
El Fiscal General de Estado,
Eduardo Torres dijo, “Queremos que todos tengan una respuesta de
lo que estamos haciendo“, “Se trata de un tema con unos hechos muy
graves que no pueden quedar desvalorados por el paso del tiempo”.
Mari Cruz Ricart
Creo que en este comentario sobre los niños robados, es inexacto el tiempo en el que ocurren los hechos.
ResponderEliminarSi hablamos del periódo histórico que abarca la Jefatura de Estado de Franco, no podemos mezclar a Sor María Gomez Valbuena, ya que, según actuaciones judiciales, sus casos se remontan desde 1.978 en adelante y Franco murió en 1.975. Si se le quiere dar un tinte político al hecho lamentable del tráfico de niños, sería más correcto decir que ocurrió durante la época de la UCD, aunque sería igualmente injusto añadirle un adjetivo político, como si fuera una decisión adoptada por el Ejecutivo que detentara el poder en ese momento.
En la guerra y después de la misma, esos hechos ocurrián con las mujeres que se encontraban en penales, principalmente.
Por otra parte, lo que se ha dado en conocer en estos momentos como el caso de los niños robados, ha ocurrido, de manera más demostrable en Madrid, y más concretamente en el Hospital donde ejercía sus labores la religiosa Sor María.
Parece ser que estos hechos podrían ser, en algún caso aislado preparados y manejados por el establecimiento hospitalario y, las más de las veces, por un ánimo de lucro personal por algunos trabajadores o colaboradores de los Centros Hospitalarios.
No se si el incluir el adjetivo franquismo a esta historia de Sor María obedece a una manipulación torticera de ideología política o, casi con total seguridad a un defecto de búsqueda de información adecuada.
Luis Andrés